Con los altavoces inalámbricos SYMFONISK, Sonos e IKEA han apostado por nuevas formas de integrar el sonido en tu casa. Descubre cómo las dos marcas han colaborado en el diseño de estos altavoces tan versátiles como todos los muebles de IKEA.

 

De entrada, llevar el sonido de toda una orquesta al comedor (sin un altavoz) ni siquiera parece un reto, parece imposible.

O eso cabe pensar. Descubre SYMFONISK, una nueva colección de altavoces inalámbricos de Sonos e IKEA que son a la vez una lámpara y un estante multiusos, con el sonido de calidad de Sonos. Para crear los altavoces inalámbricos SYMFONISK, las dos empresas colaboraron para incorporar el sonido en el hogar de un modo más sutil y convertir los altavoces en muebles bonitos y prácticos.

Parece magia. Y, de algún modo, lo es. Salvo que esta magia no es la de los cuentos, sino la que surge del trabajo en equipo, las negociaciones, los prototipos y la repetición de pruebas. Y un poco de tejido.

El primer reto fue resolver el modo de trabajar juntos de la mejor manera. Sonos planteó lo que mejor se le da: crear un sonido fantástico. IKEA, por su parte, aportó su experiencia en la fabricación de muebles, además de su diseño mediante procesos de prueba y error. Hilmar Lehnert, encargado de Producción Tecnológica de Sonido de Sonos, describe la estrategia de creación de ambos equipos como «un proceso repetitivo», en el que IKEA diseña y produce los prototipos y Sonos calibra, ajusta y prueba dichos prototipos e indica las cosas que necesitan cambiarse.

Este proceso, como afirma Lehnert, no es muy diferente del que lleva a cabo Sonos de manera interna, solo que resulta más complejo por el número de colaboradores que están implicados. Por una parte está IKEA, que se encarga del diseño exterior del producto, y por otra está Sonos, que supervisa su sonido y su rendimiento. El equipo lo completa el fabricante responsable de las labores de ingeniería necesarias para llevar a la práctica los diseños de Sonos e IKEA.

«Tuvimos que organizar este intricado juego a tres bandas para determinar quién se encargaba de qué.», indica Lehnert.

A pesar de lo acostumbrado que estaba a crear un sonido excelente, Sonos todavía tenía mucho que aprender sobre cómo aplicar esos métodos en un terreno que no dominaba tanto: el del mobiliario.

Un ejemplo de este juego se puede ver en las comunicaciones de trabajo de la marca. Sonos se dio cuenta de que para el equipo de audio era difícil hablar de sonido con los diseñadores industriales de IKEA, cuya experiencia se aplicaba a un campo totalmente diferente. Para garantizar la creación del mejor producto, los diseñadores industriales de Sonos tuvieron que traducir lo que el equipo de sonido necesitaba de un modo que fuera comprensible para sus compañeros de IKEA.

«Lehnert tuvo que explicar cómo funciona la acústica y cómo abordarla. Después, nuestro equipo de diseño industrial tuvo que transmitir a los diseñadores industriales de IKEA lo que tenían que hacer, de parte de alguien que hablaba su mismo idioma y tenía la misma perspectiva que ellos», dice Sara Morris, encargada de producción de Sonos, sobre la experiencia. Y añade: «Cuando [Lehnert] habla sobre la reproducción de graves, hay que tener en cuenta estas características. Y cuando habla sobre la transparencia acústica, hay que pensar en los materiales disponibles para tomar las decisiones sobre el diseño».

A pesar de lo acostumbrado que estaba a crear un sonido excelente, Sonos todavía tenía mucho que aprender sobre cómo aplicar esos métodos en un terreno que no dominaba tanto: el del mobiliario. Lehnert describe su experiencia como fabricante de tejidos en Austria como confusa e intimidante.

«Aprendí más sobre el proceso de tejido de lo que nunca habría imaginado, pero fue fascinante», afirma. «Qué tipo de hilo se utiliza, las tramas, la tensión del hilo, la anchura, los espacios, etc. Es necesario conocer todo: lo que se puede y no se puede hacer, qué afecta al sonido…».

El equipo terminó probando cientos de tejidos diferentes, ninguno de los cuales se hubiera tenido en cuenta para un altavoz tradicional, hasta encontrar el que funcionaba mejor como revestimiento para el altavoz y como elemento de diseño de la lámpara de mesa con altavoz inalámbrico.

Cuando la gente piensa en cómo convertir una casa en un hogar, se suele centrar en la estética. Pero el sonido puede tener una función igual de importante a la hora de crear un buen ambiente en tu casa.

El resultado de esta colaboración es una gama de altavoces que no parecen en absoluto altavoces, sino muebles versátiles para tu casa. En la mesilla de noche, la lámpara puede darte luz para leer en la cama y música ambiental para dormir. De la misma manera, hay siete formas distintas de incorporar el altavoz-estante inalámbrico en tu casa, desde esconderlo en una repisa hasta añadir más superficie de apoyo a la habitación montándolo como un estante en la pared. Y, como ocurre con todos los productos Sonos, los altavoces inalámbricos SYMFONISK están diseñados para integrarse a la perfección con el resto de tu sistema Sonos.

Cuando la gente piensa en cómo convertir una casa en un hogar, se suele centrar en la estética. Pero el sonido puede tener una función igual de importante a la hora de crear un buen ambiente en tu casa. Con los altavoces inalámbricos SYMFONISK puedes mejorar ambas cosas a la vez.

«Puedes tener piezas de arte, puedes tener alfombras y puedes dar tu propio toque al sonido de tu casa», afirma Morris. «Cuando alguien te visite, puedes decirle alto y claro: “Así soy yo”».

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