Cómo Sonos ideó, en plena era tecnológica, un altavoz inteligente con una mente más abierta.

Cuando Sonos decidió crear un altavoz con control por voz, no solo se planteaba el desarrollo de un nuevo producto, también se enfrentaba a un cambio de estrategia. Nuestro equipo no solo tenía ante sí el reto de crear un altavoz con control por voz para un sistema de sonido para varias habitaciones (algo que nadie había hecho hasta ahora), sino que íbamos a ponernos al nivel de algunas de las mayores empresas tecnológicas del mundo. Afortunadamente, Sonos lleva más de quince años trabajando en reinventar el sonido para el hogar.

Brendan Welch, Product Creation Leader
Brendan Welch, Product Creation Leader

Esa trayectoria demostrada de innovación y amplia experiencia resultó valiosísima para la tarea que teníamos ante nosotros: desarrollar una nueva forma de escuchar. En el mercado hay un montón de altavoces inteligentes, pero lo primero que vio nuestro equipo de desarrollo de productos es que estos dispositivos no se habían fabricado realmente para escuchar: utilizan el control por voz y la inteligencia artificial principalmente para aumentar la productividad, facilitar las compras y reforzar la interacción con algunas de las plataformas tecnológicas más importantes. Además de todo esto, permiten escuchar música. El objetivo que nos marcamos fue el de desarrollar un altavoz más inteligente, cuyo principal objetivo fuera ofrecer una gran experiencia acústica.

El primer principio —y seguramente el más complicado— que teníamos que respetar para lograrlo era que fuera un sistema abierto. Sonos siempre ha estado abierto a distintos servicios de música. Pero para que este nuevo producto estuviese a la altura de nuestro estándar de experiencia, vimos que teníamos que estar abiertos a ofrecer varios asistentes de voz para que la gente pudiera crear su propia experiencia de sonido.

También nos dimos cuenta de que muchos altavoces inteligentes están desarrollados de una forma que hace que prestes más atención a la tecnología que a la música. Obviamente el altavoz tiene que tener un buen diseño, pero siempre nos centramos primero en que nuestros altavoces encajen en los hogares de la gente. Esto implica que no es necesario colocarlos en el centro de la habitación para que ofrezcan un sonido excelente ni que tengan que llamar la atención con un montón de luces y alertas.

Para hacer realidad esta ambiciosa visión, reunimos a un equipo relativamente pequeño para que soñara en lo que después sería Sonos One y la increíble experiencia de software que lo mueve. En este artículo vamos a repasar su proceso de creación, de la mano de diversos expertos. Sonos One no solo representa un salto cualitativo como sistema de sonido para el hogar, sino también como plataforma sobre la que pueden desarrollarse experiencias nuevas y alucinantes.

Creado desde cero (o casi).

Partimos de la premisa de que un altavoz con control por voz necesita un asistente de voz. Sabíamos que Amazon tiene un montón de experiencia en este ámbito. La experiencia de Echo fue una gran fuente de inspiración, y Alexa había evolucionado para convertirse en una gran plataforma de control por voz respaldada por algunas de las tecnologías de aprendizaje automático más sofisticadas del mundo. Y en lugar de mantener Alexa en una caja cerrada con un candado para que nadie más pudiera usarla, la táctica de Amazon fue convertirla en una plataforma abierta para que quien quisiera pudiera trabajar con ella fácilmente. Por ello, la opción lógica era elegir Alexa como nuestro primer socio de control por voz.

Antes de empezar con el desarrollo del control por voz teníamos que decidir cómo iba a ser el altavoz por fuera. «Al final decidimos basarnos en la estructura del Play:1», apunta Allan Velzy, Product Manager. «Desde el punto de vista de la experiencia de los usuarios, Play:1 es nuestro altavoz más popular, no solo porque tiene un sonido impresionante, sino también porque puede colocarse en cualquier habitación».

Allan Velzy, Product Manager
Allan Velzy, Product Manager

A pesar de tener un diseño casi idéntico, Sonos One y Play:1 solo comparten dos piezas: las patas y la base. «Al ir añadiéndole micrófonos y luces, tuvimos que rediseñarlo por completo», explica Velzy. Estos elementos adicionales tienen mucha importancia en un diseño en el que cada milímetro cuenta, y donde los tweeters y los woofers están adaptados a la estructura única del altavoz.

El equipo estudió Echo y analizó cómo podía perfeccionar la experiencia de Sonos One. «Uno de los retos más interesantes fue que queríamos ofrecer la posibilidad de desactivar los micrófonos», explica. Observaron que, cuando se desactiva el micrófono de Echo, el altavoz se ilumina en rojo. «Era un efecto negativo que nos daba como mala espina. No queríamos eso, así que unimos un icono de micrófono sin tachar con una pequeña luz LED. Si la luz está apagada, el micrófono está apagado. También conectamos la matriz de micrófonos con el LED para que no hubiese forma de que los micrófonos puedan estar encendidos sin que el LED también lo esté. Es una pequeña característica que aporta privacidad y una excelente medida de seguridad».

Queríamos que Sonos One fuera discreto desde un punto de vista visual, pero que tuviera unas características acústicas espectaculares.

También analizaron la interfaz de Echo, que es muy visual. Por ejemplo, cuando dices «Alexa», se ilumina en azul. Sonos decidió adoptar otro enfoque. «Queríamos que Sonos One fuera discreto desde un punto de vista visual, pero que tuviera unas características acústicas espectaculares, así que apostamos por una interfaz audible», indica Velzy. «Cuando dices “Alexa”, se oye una campanita que indica que te está escuchando».

Un altavoz que escucha tan bien como suena.

Enseñar a Sonos One a que escuchara comandos de voz fue todo un reto. Después de todo, antes de embarcarse en este proyecto, el equipo solo tenía que preocuparse del sonido que emitían los altavoces, no del que recibían.

Brendan Welch, que ayudó a preparar la producción de Sonos One, desempeñó un papel esencial en lo referente al hardware, ya que fue él quien ayudó a integrar los micrófonos en el altavoz. «Lo primero era lograr un sistema eléctrico que evitara las interferencias con las señales de voz», explica. «Después tuvimos que elegir un micrófono que tuviera la sensibilidad necesaria como para captar una voz y la resistencia necesaria para abarcar los elevadísimos niveles de presión sonora que emite el altavoz». Por último, los micrófonos debían estar correctamente sellados con una barrera acústica transparente que permitiera mantener un rendimiento constante y resistiera los contaminantes externos.

Klaus Hartung, Director of Smart Audio and Voice
Klaus Hartung, Director of Smart Audio and Voice

Klaus Hartung, Director of Smart Audio & Voice, trabajó junto con su equipo en un software que fuera capaz de diferenciar entre comandos, música, conversaciones y los demás sonidos que se producen en una habitación. «La gente cree que la música se puede sustraer sin más de la señal del micrófono. Pero en realidad es mucho más complicado», apunta Hartung.

Si queríamos dejar que la gente pusiera el altavoz en cualquier parte de la habitación, teníamos que aplicar cancelación del eco. «Cada habitación y cada posición del altavoz tiene sus peculiaridades», explica Hartung. «Las ondas de sonido cambian en función de las dimensiones de la habitación, la posición del altavoz, los materiales que hay en la habitación y hasta dónde se sitúan las personas».

Antes de que Sonos One pueda «sustraer» la música, tiene que tener en cuenta estos cambios por medio de un algoritmo que crea un filtro con el que simula las características acústicas de la habitación. Sonos One es capaz de suprimir los sonidos no deseados, como el ruido procedente de los electrodomésticos, gracias a una tecnología conocida como conformación de haces. Otro algoritmo garantiza que el altavoz solo reaccione cuando escuche la palabra mágica «Alexa».

Un altavoz inteligente realmente inteligente.

Nadie antes había desarrollado el control por voz para un sistema de sonido para el hogar. Para los equipos de Sonos y Amazon Alexa, hacer que Sonos One actuara según el comando que sigue a la palabra «Alexa» fue toda una prueba de fuego.

Mieko Kusano, Senior Director of Product
Mieko Kusano, Senior Director of Product

«Con Echo puedes decir “Alexa, pon a los Beatles” y el altavoz los pone. Nuestro objetivo era lograr esa misma experiencia breve y agradable», explica Mieko Kusano, Senior Director of Product Management. No obstante, la complejidad que añadía un sistema para varias habitaciones exigía una integración con Sonos más profunda que la que Alexa tenía con el resto de sus socios. «Si no, para que el comando fuera correcto, habría que decir: “Alexa, dile a Sonos que ponga a los Beatles en Spotify en el dormitorio”. Sería rarísimo, ¿verdad?», comenta Kusano entre risas.

Los equipos unieron sus fuerzas para que no hiciera falta usar frases poco naturales y demasiado largas. «En lugar de usar “dile a Sonos”, solo hay que vincular Alexa con Sonos durante el proceso de configuración. En vez de decir “en Spotify”, solo tienes que configurar tu servicio de música preferido en la app Alexa. Y, aunque puedes especificar “en el dormitorio”, no hace falta que lo hagas. El altavoz supondrá que le estás hablando directamente a él y a los altavoces que tengas agrupados con él», explica Kusano.

 

Queremos que el usuario pueda disfrutar de su vida en casa sin sentir que la tecnología es un obstáculo.

 

Dayn Wilberding, Creative Director of Experience
Dayn Wilberding, Creative Director of Experience

Otro aspecto clave para que la experiencia para el usuario sea sencilla e intuitiva es implementar la continuidad del control. Eso significa que da igual cómo el usuario quiera controlar Sonos, ya sea a través de nuestra app, mediante la app de un socio como Spotify, los botones del altavoz o con la voz, el control siempre debe funcionar a la perfección, incluso cuando deciden saltar de un sistema de control a otro.

«Queremos que el usuario pueda disfrutar de su vida en casa sin sentir que la tecnología es un obstáculo», afirma Dayn Wilberding, Creative Director of Experience de Sonos. «No debe tener que pensar en cómo poner música o decidir cuál es la interfaz adecuada para realizar una tarea. Todo debe funcionar en perfecta armonía».

Lo mejor está por llegar.

Lidiane Jones, Senior Director of Software Product Management
Lidiane Jones, Senior Director of Software Product Management

Sonos One se diseñó no solo para funcionar siempre a la primera, sino también para mejorar con el tiempo. Por eso, decidimos desarrollar nuestra propia plataforma para controlar la experiencia de voz con la intención de asegurarnos de que fuera capaz de seguir el ritmo vertiginoso de la tecnología. Alexa también mejorará con el tiempo, pero en el caso de Sonos será la plataforma al completo lo que mejore, a medida que se añadan otros asistentes de voz con tecnología de inteligencia artificial.

La voz permite que la tecnología quede en un segundo plano…

«El control por voz aún está en sus fases iniciales», apunta Lidiane Jones, Senior Director of Software Product Management. «Creamos Sonos One con la flexibilidad suficiente para innovar y evolucionar. Con el paso del tiempo y las actualizaciones, los usuarios disfrutarán de la compatibilidad con Google, un control por voz con más servicios de música y otras funciones dentro de la app Sonos. Sabíamos que queríamos que fuera compatible con varios servicios de voz, igual que lo es con varios servicios de música».

Chris Kuruc, a Principal Product Manager
Chris Kuruc, a Principal Product Manager

Para una empresa relativamente pequeña que nació junto a la playa de Santa Bárbara y que aún desarrolla su actividad fuera de la órbita de Silicon Valley, crear un producto tan complejo como Sonos One en un espacio corto de tiempo conllevó ciertos riesgos asociados y sin precedentes. Lo que más miedo nos daba era la posibilidad de que la experiencia para el usuario no estuviera a la altura de las exigentes expectativas de nuestros clientes. Tras muchos meses de esfuerzo colectivo, diríamos incluso frenético, el equipo por fin respiró tranquilo a la espera de la respuesta del público.

«El altavoz inteligente con más calidad de sonido que puedes comprar», declaró un reputado sitio de noticias tecnológicas. «Alexa ya puede disfrutar de la calidad de sonido que se merece», apuntó otro. Las opiniones positivas fueron unánimes: Sonos One ha logrado combinar el control por voz, la flexibilidad y la calidad de sonido de una forma que hasta ahora nadie había sido capaz.

Michael Papish, Director of Platform Marketing
Michael Papish, Director of Platform Marketing

Para Sonos, este logro no hubiera sido posible sin los esfuerzos sin precedentes de los diversos equipos de la empresa. En cuanto vieron las impresionantes posibilidades que abría el control por voz, todos decidieron poner su granito de arena.

«Era como ver un truco de magia», afirma Michael Papish, Director of Platform Marketing, cuando piensa en los inicios del proyecto de control por voz. Ahora no hay tanto misterio en cuanto a la tecnología, pero la sensación de fantasía sigue latente. «Pero creo que lo que de verdad fue mágico fue el trabajo en equipo y lo centrada en el cliente que está esta tecnología, que mejorará hasta que parezca que simplemente ha desaparecido». «Vivimos en un mundo nuevo».

También disponible en estos idiomas: en en-gb en-au fr de it da nl sv no