Esta es Camille Zaba, una ingeniera mecánica de Sonos que ayudó a diseñar y probar Sonos Move. Nos habla del riguroso proceso de pruebas al que el altavoz fue sometido por su equipo para garantizar su resistencia fuera del laboratorio.

Si ves a alguien mojar un altavoz con agua, calentarlo en el horno, refrigerarlo en la nevera, paralizarlo con una pistola eléctrica o tirarlo al suelo, te llamará mucho la atención. Pero eso es algo de lo más normal para alguien que ha ayudado a crear Move.

Esta es Camille Zaba, un miembro esencial del equipo de ingeniería mecánica que creó Move y la portavoz de esta serie de vídeos sobre el proceso riguroso de pruebas al que Move fue sometido.

Antes de llegar a los laboratorios de Sonos, Zaba era una estudiante atrapada entre dos de sus grandes pasiones: la música y el arte de desmontar objetos. Eso le llevó a estudiar ingeniería mecánica. Tras varios años trabajando en telecomunicaciones, encontró un puesto en Sonos donde podía trabajar en las dos cosas que más le gustaban.

Casi todo el mundo considera que la ingeniería mecánica está rodeada por una especie de misticismo, y puede que eso sea lo que transmite su nombre. Pero Zaba insiste en que esta disciplina está en todas partes, desde el embalaje de los artículos que usamos a diario hasta los materiales de nuestros dispositivos. No se trata de una profesión donde baste con una sola mente brillante, sino que requiere que varias mentes brillantes trabajen juntas y se impliquen de verdad.

«Si el equipo de acústica pudiera tener la última palabra, probablemente Move sería demasiado grande para el equipo de diseño industrial», explica Zaba. «Si fuera el equipo de ingeniería mecánica quien tuviera la última palabra, probablemente Move tendría el aspecto de una caja tosca y reforzada que daría unos resultados excelentes en todas las pruebas, pero que horrorizaría al equipo de diseño. Por eso es necesario que todos los equipos trabajen juntos y se mantengan a raya».

La labor del equipo de Zaba va más allá de experimentos metódicos y resultados meticulosamente registrados en hojas de cálculo. No todos los imprevistos se pueden planear. De hecho, lo que realmente le gusta a Zaba de su trabajo como ingeniera mecánica es que le permite ser creativa e ir adaptándose a cada descubrimiento o desafío técnico que surja durante el proceso de desarrollo. Un buen ejemplo de ello es su mayor logro en el diseño de Move, uno que hace que destaque en la prueba de golpes.

En las etapas iniciales del desarrollo, el equipo de Zaba puso a prueba la resistencia de los woofers de Play:5 al someterlos a simulaciones y pruebas exhaustivas de golpes para así evaluar si el diseño de la carcasa de acero estaba a la altura de las exigencias de Move. Descubrieron que la carcasa de acero que rodea el woofer de Play:5 (la parte del altavoz que produce los graves) se deformaba durante la mayoría de las caídas debido al peso del imán interno.

Al descubrir esto, el equipo de ingeniería mecánica rediseñó sistemáticamente la carcasa y la integró en la estructura de Move como una única pieza. (La carcasa suele ser un componente independiente).

Tras analizar docenas de modelos en 3D y otras tantas propuestas, diseños y prototipos, crearon una carcasa para el woofer con una estructura ancha y un material con el 40 % de vidrio que pudiese aguantar un sorprendente aumento de fuerza.

«Aplicásemos la fuerza que aplicásemos, no fuimos capaces de romper la nueva carcasa del woofer».

«Tenemos un Instron, que es una máquina que mide la relación fuerza-desplazamiento», añade Zaba. «Básicamente, evalúa cuánta fuerza es necesaria para romper algo. Pero aplicásemos la fuerza que aplicásemos, no fuimos capaces de romper la nueva carcasa del woofer».

Más adelante, el equipo descubrió que la carcasa original que habían puesto a prueba presentaba una anomalía porque estaba hecha de un material totalmente distinto. Pero el nuevo prototipo diseñado para Move demostró ser tan resistente que no hubo duda a la hora de incluirlo en el producto final.

«Cualquier ingeniero vería esto y diría “Este diseño es demasiado complejo”. Pero nosotros sabíamos que íbamos por el buen camino», explica Zaba. «No lo he visto romperse en ninguna circunstancia. Nunca».

A día de hoy, Move ya está listo para que la gente se lo lleve a su casa o a cualquier sitio. Move es mucho más resistente de lo que Zaba y su equipo podían imaginar y, como se demostró en los vídeos Check 1,2, también es resistente a la intemperie y al polvo. Pero eso no es todo, Move cumple tanto los requisitos establecidos por el equipo de diseño industrial como las exigencias del equipo de acústica de tener un campo sonoro muy amplio y lleno de matices.

Crear un altavoz con una calidad de sonido brillante nunca es tan fácil como parece, de eso no hay duda. Tras cada secuencia de 15 segundos en alta definición se esconde un mundo de grandes diseños, pruebas y un equipo muy entregado a su trabajo.

«Trabajamos codo con codo durante meses, retocando distintas piezas e intentando crear una armonía entre diseño, acústica, software e incluso embalaje».

«Los cinco ingenieros mecánicos trabajamos con todos los demás equipos para que Move pasase de ser una mera carcasa a un altavoz resistente con una calidad de sonido realmente increíble», dice Zaba elogiando a sus compañeros. «Hasta diseñamos las piezas que lo componen. Necesitábamos una estructura que no existía y nosotros nos encargamos de que existiera».

Ayudar a diseñar un altavoz tan resistente y con un sonido tan espectacular fue una experiencia casi surrealista para Zaba. «No todo el mundo tiene la suerte de poder combinar sus dos mayores pasiones», comenta con una sonrisa de oreja a oreja. «Crear Move fue casi como escribir una canción. Trabajamos codo con codo durante meses, retocando distintas piezas e intentando crear una armonía entre diseño, acústica, software e incluso embalaje. Y, cuando todo eso se une, es pura música».

Explorar Move aquí.

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