El músico Andrew Bird y la diseñadora Katherine Tsina son dos neoyorquinos que se han enamorado de su nuevo estilo de vida en Los Ángeles. Bird es un admirado cantante, compositor y violinista, y Katherine Tsina es diseñadora de la firma de ropa a medida Avion. Viven y trabajan con su hijo pequeño en una casa de estilo español de los años 20 en Los Feliz.

Andrew, una vez escribiste en un artículo de The New York Times: «La melodía insistirá siempre en lo que necesita, en palabras que le hagan justicia». ¿Podrías hablarnos del proceso que llevas a cabo para componer?
Andrew: Una vez que la melodía está lista y es muy clara, tengo que abrir la válvula de escape de las palabras para que fluyan y ver qué podría encajar en la forma de la melodía. Las palabras son complicadas. A menudo, traen consigo muchas otras cosas. Por eso, siempre busco palabras que ni siquiera sé lo que significan pero me producen intriga, o palabras que añaden un color especial o una belleza especial. Entonces me obsesiono con esa palabra del mismo modo que me obsesiono con una melodía. Tengo que hacer algo con esa palabra en una canción. Y así empiezo a construirlo todo en torno a esa idea. Siempre se produce un flujo constante de información, pero las ideas que tienen poco peso empiezan a unirse a muchas otras cosas.

Katherine, antes de convertirte en diseñadora, bailabas. ¿Tiene eso alguna influencia en tu trabajo actual?
Katherine: Cuando bailaba, empecé a hacer pruebas en desfiles con muchos diseñadores como un trabajo adicional. Ambas cosas tienen que ver con el movimiento. Te mueves constantemente y, desde un punto de vista técnico, tratas de averiguar lo que sucede, lo que funciona y lo que no. Siempre me he inclinado más hacia las formas clásicas o esculturales. Cuando estudiaba estaba totalmente obsesionada con cómo quedaba la prenda. Es una mezcla entre proporción y confección, pero también te lleva a comprender lo que puede funcionar según el cuerpo de la persona, el tejido y cómo este va a moverse. El equilibrio entre función y belleza en el diseño es parecido al del baile.

¿Cómo te inspira la forma en la que el sonido llena un lugar?
Andrew: Antes, cuando me encontraba en un entorno nuevo, solía tener fantasías de grandeza y pensaba: «Quiero controlar toda la música». Cada vez que voy a algún sitio y no tiene la música que quiero escuchar, se me va todo lo que tengo en la cabeza. Para mí era muy arriesgado ir a lugares públicos y escuchar música que no quería oír. Estás trabajando con algo muy frágil en tu cabeza y, de repente, escuchas algo como Journey y lo que tienes en la cabeza desvanece. Pero estar en un bar abarrotado de gente y que suene una canción que interrumpe todo ese escándalo tiene un punto especial. Es fantástico que las personas se reúnan y escuchen todas lo mismo, ya sea un espectáculo en directo o grabado con anterioridad. Quizás por eso la gente dice que mi canción Are You Serious es pop, porque cuando estaba creándola dije: «Quiero hacer eso. Quiero ser esa canción de Tears for Fears que se pone en las piscinas públicas y que se convierte en parte de una experiencia colectiva».

¿Cómo ha sido el cambio de mudaros de Nueva York a Los Ángeles?
Katherine: Los Ángeles es un sitio en el que puedes tener una familia y un hogar y no tener que trabajar hasta las ocho o nueve de la noche, que suele ser lo normal en nuestras profesiones. Me gusta eso de poder invitar a un montón de gente y ver quién aparece. Vivimos en un buen barrio. Hay muchas familias, artistas y músicos.

Andrew: Hay mucha gente de otros sitios y eso ayuda bastante. En ese sentido, fue una transición bastante fácil. Los Ángeles tiene la fama de encontrarse en otro momento totalmente diferente. Siempre miraba con recelo este paisaje y pensaba que, después de todo, estas plantas no son autóctonas. Pero siempre he sabido que es un lugar en el que a la gente que es buena en su trabajo se le recompensa por ello. La gente que tiene alguna habilidad destacada viene aquí y es como si sus universos se redujeran a lo que cada uno sabe hacer. A veces, cuando nos desviamos del camino y vamos a parar a Hollywood Boulevard pensamos: «Madre mía, vivimos aquí».

Vuestra casa tiene una gran acústica, como bien podemos ver en «Live From the Great Room». ¿Es algo que tuvisteis en cuenta a la hora de comprar la casa?
Andrew: Sí, por supuesto. Entramos en esta habitación y lo primero que vi fueron los techos altos de madera. En ese momento, supe que era del tamaño perfecto para que uno o dos músicos hicieran música. Cuanto más grande sea la habitación, más intentas llenarla con tu sonido. De esa forma, compones canciones que tienen el tono adecuado para ser interpretadas. Además, creo que los techos altos son buenos en el sentido psicológico porque otorgan un sentido de optimismo. Teniendo en cuenta que vengo de Nueva York, esta es la primera vez que vivo en una casa desde que era pequeño.

¿Cómo escucháis música en casa?
Katherine: Siempre me ha encantado la música, incluso antes de conocer a Andrew. De hecho, habéis podido ver mi discografía de Joy Division. Cuando eres una diseñadora autónoma, pasas mucho tiempo sola. Me gusta nuestro entorno de estudio y hogar. Andrew siempre está tocando algo en el sofá y yo estoy trabajando en el estudio con la puerta cerrada o abierta. Cuando nos mudamos, queríamos un lugar en el que pudiéramos trabajar y también tener un espacio separado. Después de tanto tiempo casados, estamos muy acostumbrados a estar juntos.

Andrew: Me gusta utilizar el tocadiscos todo lo que puedo. Funciona bien a través de los Sonos Play:5 del salón. Como el espacio es tan bonito estéticamente, sería una pena ponerlo todo patas arriba con un montón de receptores viejos. Cuando mezclas una canción, quieres escucharla en los mismos dispositivos en los que la escuchará la gente normal, así que realizo un proceso en el que mezclo y me voy moviendo de un entorno a otro para escuchar las mezclas. Sonos cumple mis necesidades de calidad de sonido y además ha simplificado el asunto de los cables. Han hecho un buen trabajo deshaciéndose de todo lo que sobra.

¿Vuestro hijo ha cambiado vuestra forma de escuchar música?
Andrew: Lo primero que escucho por las mañanas es a nuestro hijo diciendo: «Ya es por la mañana». Empezamos su educación musical con Nick Drake, que es bastante relajante. Después seguimos con Talking Heads y fue como una fiesta de baile. Ahora estamos con los Beatles. Cuando está por aquí, él es quien elige lo que escuchamos.

También disponible en estos idiomas: en en-gb en-au fr de it da nl sv no