Brian Beck, director general de música de Sonos, remueve cielo y tierra hasta dar con la canción o el artista perfectos para nuestros anuncios, eventos o listas de música. Descubre cómo se mantiene al día de los éxitos actuales y no te pierdas sus tres consejos para crear buenas listas de música.

Cuando creces en la pequeña ciudad de Fairbanks (Alaska) en los años 80, tienes que buscarte la vida para descubrir música nueva. Pero cuesta aún más salir a las cinco de la mañana a repartir periódicos a temperaturas bajo cero. Todos estos esfuerzos han llevado a Brian Beck a forjarse una carrera en la música que ha abarcado la radio, los servicios de streaming, los sellos discográficos y la representación de artistas hasta llegar a su puesto actual como director general de música en Sonos.

Fue en una de aquellas mañana oscuras y glaciales cuando Brian empezó a sentir una obsesión por la música que le ha durado hasta hoy. «Mi madre me llevaba en coche a repartir periódicos porque estaba muy oscuro y había cuarenta grados bajo cero. Hacía demasiado frío para ir en bici», nos cuenta Brian. «En el coche solíamos poner cintas de los Beatles, Motown o Led Zeppelin. Ese era nuestro ritual cada domingo por la mañana». Aparte de eso, el contacto de Brian con la música se limitaba al pop local que ponían en la radio y a lo que encontraba en Music Land, la única tienda de música que había en el centro comercial.

Pero todo cambió en agosto de 1981. «Cuando apareció la MTV se abrió un sinfín de posibilidades», afirma. «En Alaska, la televisión es algo muy importante en tu vida. Yo soy producto de la MTV». Brian terminó consiguiendo un puesto en la MTV, no sin antes ganarse un nombre en la radio.

Un comienzo inspirado en discos gratis

«Trabajar en la música fue algo accidental, por así decirlo». Cuando Brian iba al instituto en Seattle tuvo que elegir un trabajo para la jornada sobre la carrera profesional. «Anteriormente aquel año, mi grupo de música había participado en un concurso de talentos municipal y, después de aquello, un patrocinador de una emisora de radio nos regaló un montón de discos gratis. Así que, cuando llegó el momento de decidir qué quería hacer durante la jornada sobre la carrera profesional, dije que quería ser DJ porque me imaginaba que así conseguiría más discos gratis». Después de pasar el día en la emisora KNDD 107.7 The End de Seattle consiguió unas prácticas que se convirtieron en un puesto a tiempo completo como programador musical y locutor. «Así es…», recuerda, «todo empezó porque quería conseguir música gratis durante aquella jornada».

Cuando Brian llegó a la MTV, su trabajo consistía en crear listas de música de distintos géneros para que la cadena se metiera en el sector de la música en streaming. «Ahí fue donde aprendí lo importante que es dedicar tiempo a crear listas de música», reconoce. Brian no se conformaba con simplemente poner canciones con algo en común, sino que puso en práctica esa meticulosidad que había adquirido durante su trabajo como programador en la radio para crear listas optimizadas para la reproducción en streaming.

La fricción entre el arte y el dinero afecta a toda la industria musical. Durante su época de representante, aprendió a equilibrar las dos cosas sin renunciar, y esto es esencial, al estilo de cada artista. Trabajó con los equipos de My Morning Jacket, The Head and the Heart y Preservation Hall Jazz Band, entre otros. Y asumió tareas de supervisión de marketing, estrategias en línea, productos publicitarios y mucho más. Por aquel entonces, sin saberlo, estaba adquiriendo una experiencia que posteriormente necesitaría para desempeñar su puesto en Sonos.

A lo largo de toda su carrera ha visto en primera persona cómo el consumo de la música ha ido evolucionando, desde las cintas de casete y los CD hasta los mp3 y el streaming. Y, durante ese proceso, ha sido testigo de cómo la balanza ha pasado de inclinarse por la calidad para hacerlo hacia la comodidad. «A mí siempre me ha importado la calidad del sonido, pero no era algo práctico», confiesa. Cuando adquirió su primer altavoz Sonos, un Play:5 de primera generación, fue cuando por fin encontró la manera de disfrutar de un sonido brillante sin renunciar a la comodidad. «Recuerdo que pensé: “Madre mía, qué fácil es”», comenta. Finalmente, con este gran descubrimiento sobre lo que era realmente el sonido de calidad y su más que amplia experiencia en el sector de la música, Brian se incorporó a Sonos a finales de 2015 como director de relaciones artísticas para EE. UU.

Un buen oído para elegir artistas

Actualmente se encarga de buscar y conseguir artistas y canciones para cualquier cosa relacionada con la música que necesite Sonos. Para ello, entabla relaciones estrechas con los equipos de los artistas que encajan con los valores y la imagen de Sonos, como los Beastie Boys, Frank Ocean y Karen O, por nombrar a algunos. «Mi trabajo consiste en presentar Sonos a grandes artistas con la esperanza de que les gusten nuestros productos», explica Brian. «Así, cuando llega el momento de elegir música para un proyecto, el trato con el equipo es mucho más fácil porque el artista ya ha utilizado Sonos y le encanta».

En los últimos cuatro años, esas relaciones han seguido fortaleciéndose y han aportado una banda sonora coherente a diferentes presentaciones de productos con gran repercusión mediática, activaciones de la marca, colaboraciones y eventos. Aunque el trabajo de Brian parece consistir en una ardua tarea que debe llevar a cabo él solo, en realidad nos cuenta que lo más importante es formar parte de un equipo increíble. «Este equipo está formado por los mejores compañeros con los que he trabajado en mi vida y eso hace que este sea el trabajo de mis sueños», afirma. «Todo el mundo ha tenido una trayectoria diferente y eso es algo que aporta perspectivas únicas y muy valiosas. Así tenemos la garantía de que siempre obtenemos los mejores resultados posibles».

Elegir con qué artistas trabajar requiere mantenerse al día de la música actual y estar muy puesto. En ese sentido, su método ha cambiado mucho desde que empezó recorriendo los pasillos de Music Land en Alaska. «Ahora a lo que recurro principalmente es al streaming», nos cuenta. «Sigo entre 50 y 70 listas de música nueva en todos los servicios de música en streaming». Y es ahí de donde realmente parte su trabajo: «Cada semana añado cualquier cosa que suene interesante o aparezca en varias listas de música a una lista de “Posibles”». Brian pule la lista de música apoyándose en las redes sociales, siguiendo a diferentes artistas y sellos discográficos en Instagram y visitando ocasionalmente tiendas de discos para que no se le escape nada. Por último, vuelve a escuchar la lista unas cuantas veces más hasta que la reduce a su versión definitiva, y recurre a ella cuando le preguntan qué música deben usar con la siguiente iniciativa de Sonos.

Canciones seleccionadas una a una

Cuando aparca por un momento sus tareas en la industria musical, le suelen pedir que utilice su conocimiento para crear listas de música oficiales para Sonos. Su método para crearlas es bastante exhaustivo, pero merece la pena. Por este motivo, queremos compartir contigo lo que más nos gusta de su método. Estos son los tres grandes consejos de Brian para crear tus propias listas de música.

 

1. Investiga

«Aunque pienses que conoces bien un género, un estilo o una categoría concreta, utiliza Internet para seguir profundizando. Busca en foros virtuales porque hay muchísimos frikis musicales por ahí que comparten cosas que te pueden resultar útiles. Explora otras listas de música (por ejemplo, si estás haciendo una lista de jazz, es posible que New Yorker tenga una lista de jazz que merezca la pena consultar). Por último, busca listas de artistas en los servicios de streaming (los artistas suelen conocer a otros artistas y cuentan con el filtro de sus fans, por lo que puede que encuentres canciones no tan conocidas). Piensa que investigar así te permite ampliar tus conocimientos musicales».

 

2. Da prioridad al ritmo

«El ritmo es el elemento más importante de una lista de música. La canción con la que empieces determinará el tono del resto de la lista. Si empiezas con ritmo, lo suyo es mantener esa energía en toda la lista. Sin embargo, si lo planteas como un recorrido o una sesión de DJ, puedes ir aumentando el ritmo poco a poco. En ese caso, intenta incorporar subidas y bajadas, momentos esperados y momentos inesperados. Cuando añadas canciones, piensa siempre en cómo combinan. Si una canción termina con sonidos fuertes y la siguiente empieza con sonidos suaves, quizá sea mejor empezar con la segunda».

 

3. Revisa, revisa y vuelve a revisar

«Una vez que ya tienes tu lista hecha, escúchala muchas veces de principio a fin. Después, deja de escucharla durante un tiempo. Déjala reposar durante aproximadamente una semana y vuelve a escucharla para ver si te sigue gustando. Cada vez que la pongas, pregúntate qué quieres añadir o quitar. Algunas canciones simplemente no están hechas para formar parte de una lista de música, ya sea por la forma en la que terminan o porque incluyen un interludio que forma parte de un mensaje de voz. Ese tipo de canciones no son ideales para una lista de música. También conviene que prestes atención al volumen de las canciones, ya que algunas tienen un volumen más bajo que otras. Por ejemplo, si preparas una lista para una fiesta y pasas de una canción con un volumen muy alto a otra con un volumen bajo, no va a quedar bien. Lo mejor que puedes hacer en ese caso es ponerla antes en la lista o eliminarla directamente. No olvides que con esa lista de música quieres crear cierto ambiente, así que elige canciones que se correspondan con ese ambiente que quieres crear».

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