La arquitecta Barbara Bestor nos habla de cómo el sonido inspira su creatividad

Barbara Bestor ha diseñado espacios tanto para estrellas del rock como para estudiantes de música desfavorecidos. Así es cómo la música y el sonido se entrelazan en su vida, en casa y en la oficina.

Para ser una artista famosa por sus diseños de espacios físicos, Barbara Bestor pasa mucho tiempo pensando en algo que es invisible: el sonido.

Esta premiada arquitecta considera que el sonido es más que un elemento esencial en los proyectos que lleva su equipo del estudio de arquitectos Bestor Architecture de Los Ángeles. No se puede negar que los detalles acústicos sin duda han sido un factor clave en el diseño de espacios como la sede central de Nasty Gal y de Beats By Dre o, más recientemente, de Silverlake Conservatory of Music, una escuela de música sin ánimo de lucro fundada por Michael «Flea» Balzary, el bajista de los Red Hot Chili Peppers, y otros músicos.

Bestor piensa que el sonido es algo que se entrelaza de manera natural en todos los aspectos de su vida. Ya sea la programación de BBC Radio por la mañana, una lista de reproducción para concentrarse en el trabajo o una gran variedad de música y pelis que compartir en casa con su familia (donde algo distinto suele sonar en cada habitación). Bestor siempre está escuchando algo. Esta banda sonora tan cambiante, que surge de distintos estados de ánimo y ritmos similares a los de la propia vida diaria, puede avivar su inspiración creativa para un proyecto nuevo, permitir que tome ese descanso que tanto necesita o simplemente sonar discretamente de fondo en la oficina durante una tarde ajetreada.

Hace poco nos reunimos con Bestor en su casa de Silver Lake en Los Ángeles, y también en las oficinas centrales de Bestor Arquitecture. El objetivo de nuestra visita era que nos hablara de lo que suele escuchar a diario y cómo esa banda sonora se extiende a lo largo de las horas, las habitaciones, los medios y los géneros para llenar de alegría su vida.

¿Cómo describirías la banda sonora de tu vida diaria?
Pienso que el sonido forma parte del ambiente de cualquier espacio. Concretamente, el trabajo ofrece muchas posibilidades. Las listas de reproducción que creamos para la oficina suelen variar muchísimo, dependiendo de lo que esté ocurriendo esa semana. Personalmente me gusta la música de Maui y de África Occidental. Si viene a la oficina alguien que no conocemos, este es un sonido precioso y meditativo, algo que parece tener un efecto calmante. Mientras que, si estamos trabajando tarde porque se acerca un plazo de entrega, solemos poner música más animada.

Cuando escuchas música en casa, ¿de qué manera cambia el sonido de una habitación a otra o de la mañana a la noche?
Sí, cambia. El salón es bastante grande y de diseño abierto, al igual que la cocina y el comedor. Así que la casa está bastante bien preparada para el sonido. Además de eso, tenemos una pantalla de proyección enrollable para ver pelis y el proyector tiene su propio sistema de sonido envolvente 5.1.

Anoche mientras yo escuchaba música en el jardín, mi hija mayor y sus amigos estaban viendo una peli en la pantalla que hay en el salón. Mientras tanto, mi marido leía algo en el dormitorio con música de fondo. Me encanta que cada zona pueda tener su propia música. Esto es algo que suele ocurrir los fines de semana. Muchos fines de semana, tenemos invitados con niños pequeños y pasamos el tiempo en la piscina mientras ponemos música en todos los espacios principales.

También escucho mucho el noticiero de la BBC. Mi marido y yo nos pusimos en plan toma y daca. A mi marido le dio muy fuerte por la canción «MacArthur Park» de los años sesenta. La versión original es de Richard Harris. Así que nos pasamos todo el verano escuchando distintas versiones de «MacArthur Park».

De hecho, el sonido se puede mover. Puedes hacer que el sonido emane de sitios inesperados. Realmente es algo muy interesante.

¿Y en el trabajo?  En el caso de tu equipo, ¿cómo interactúan la música y la creatividad o la productividad?
Hacemos todo tipo de cosas, por lo que hay varios tipos de ambientes para cada actividad distinta. Para algunas personas lo importante es no perder la concentración. Otras prefieren trabajar con el mayor silencio posible. Pero hay muchas otras que quieren sentir cierto nivel de energía, como si hubiera cierta electricidad en el aire.

Si estoy sola en la oficina buscando ideas en Internet, prefiero algo tipo Nick Drake o algo agradable que llene el vacío y mi espacio con un poco de alegría o algo semejante. Si estoy muy enfadada por algo, es probable que escuche Rage Against the Machine, aunque quizás no en la oficina. Eso sería en el coche.

A veces trabajo sola los fines de semana porque me resulta más fácil hacer cosas creativas. Tengo algunas listas de reproducción. Hace poco vi a Anderson .Paak en directo y últimamente lo pongo mucho cuando estoy sola.

Parece que cada oficina tiene su propia manera de administrar la cola de música de Sonos. ¿Cómo escucháis música todos juntos en la oficina?
Siempre está sonando algo. No funciono bien en silencio.

Hay dos o tres personas que se han nombrado extraoficialmente como «DJ». En mi despacho, tengo mi propio altavoz Sonos One, así que ahí pongo lo que me apetezca. Pero tenemos dos zonas grandes que son como dos almacenes. Como son zonas independientes, suele haber dos bandas sonoras distintas sonando en cada espacio. Cada persona tiene su propia personalidad y preferencias musicales. Pero está genial porque hay mucho espacio y tiempo para que todos puedan poner lo que les apetezca.

Me encanta que el sistema Sonos sea tan flexible. Lo podemos utilizar como un sistema para llenar toda la oficina, o bien como unidades independientes. Y, por lo general, a mis clientes también les gusta esa flexibilidad. Además, es inalámbrico. Así que, obviamente, como arquitecta eso es fantástico porque no tienes que pagar un pastón para conectar todo. Solo lo que te gastarías en electricistas es mucho.

En Sonos, nos interesa  el concepto de la arquitectura sonora. Es decir, considerar el sonido como un elemento más del diseño, la iluminación y los materiales físicos. ¿Cómo entra en juego el sonido cuando planificas proyectos en el trabajo?
Como arquitecta, lo que hago  es diseñar ambientes como si fuesen espacios tridimensionales. El sonido es como la cuarta dimensión invisible de ese tipo de entorno. Esto se ve muy a menudo en los comercios minoristas. Pero creo que es especialmente importante en el caso de las casas de las personas. Por ejemplo, mi madre siempre tiene puesta música clásica en la radio. Por eso inmediatamente siento una especie de tranquilidad infantil cuando oigo a Mozart.

¿Hay algún ejemplo de proyectos en los que el sonido sea una parte más significativa del proceso que en otros?
He trabajado con muchos músicos y he diseñado todo tipo de estudios de grabación y oficinas de discográficas. Es más, pienso que la parte de Los Ángeles en la que vivo tiene mucho que ver con la música, con las personas que la hacen y, en cierto modo, supongo que también con el mundo del entretenimiento que la rodea.

La arquitectura consiste más bien en cómo uno se siente en un espacio y todos los sentidos desempeñan un papel importante. El tacto, el sonido y el olfato son parte de ello. De hecho, el sonido se puede mover. Puedes hacer que el sonido emane de sitios inesperados. Realmente es algo muy interesante.

Como arquitecta, lo que hago es diseñar ambientes como si fuesen espacios tridimensionales. El sonido es como la cuarta dimensión invisible de ese tipo de entorno.

En el transcurso de tu carrera, ¿cómo ha evolucionado tu capacidad para moldear el sonido en un espacio concreto?
Ahora se puede hacer mucho más que antes, dado que ya que no es necesario conectar todo con cables. Cuando rediseñamos edificios antiguos, podemos conservar la estructura original y añadir capacidades tecnológicas y programables que antes no existían gracias a cosas como el sonido y la iluminación. De este modo, conseguimos que sea un entorno más cómodo, más habitable y menos estructural.

Hace poco anunciamos nuestra colaboración con HAY en una colección de altavoces de edición limitada, disponible en cinco colores. Tengo curiosidad por conocer tu opinión sobre la interacción entre el color y el sonido en el hogar.
Creo que el color forma parte del ambiente y es extremadamente importante. Un color neutro oscuro es más apacible, aporta al espacio una cualidad más meditativa, semejante el agua. Mientras que las habitaciones y los objetos claros y con brillo son más animados y crean una sensación de actividad.

Estos nuevos altavoces HAY Sonos One parecen más bien adornos, como un jarrón de cerámica o una escultura de bronce. El color mate los saca del contexto del diseño de productos funcionales y los lleva a un nuevo espacio «intermedio» de objetos del hogar. Es algo muy ingenioso.

¿Qué escuchas últimamente para inspirarte?
Bueno, me gusta el nuevo disco de Nikki Minaj. Hace poco estaba escuchando algo y estaban poniendo lo que menos esperaba: Soundgarden. Nunca me gustó en los noventa, pero ahora creo que tiene algo que me gusta. Yo no era muy fan de la música heavy metal en los noventa cuando era popular, soy más bien de hip-hop. Así que últimamente estoy escuchando toda esta música sombría tipo grunge, lo que es un poco raro. Incluso para mí.

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