Nos reunimos con Ben Eine, uno de los personajes más expresivos del mundo del arte y un maestro de la tipografía de reconocimiento internacional, en su estudio de Londres. Su estudio es una antigua bodega de vinagre convertida en loft situada cerca de una estación de tren. Hemos quedado para hablar con él sobre la creatividad, lo que significa la iniciativa «Listen Better» para él y la influencia que la música tiene en su arte y su vida. La mano de Eine es fácilmente reconocible. Las palabras y las letras con su inequívoca caligrafía enlucen calles y lienzos de todo el mundo.

Veamos qué nos cuenta Ben

De niño andaba siempre metido en líos, pero ahora lo que de verdad me interesa es hacer del mundo un lugar mejor. Lo que quiero es que las personas vean mi arte cuando van por la calle y les haga felices, se sientan mejor y se olviden por un momento de los problemas del día a día que les trae por la calle de la amargura. Mi objetivo es intentar que estén un poco más animadas. El verano pasado pinté un gran mural callejero en Shoreditch (Londres) para los afectados en el incendio de la torre Grenfell. Fue una experiencia increíble. Utilicé el verso «Lo visteis en las lágrimas de los supervivientes» del poema de Ben Okri Torre Grenfell, junio de 2017, escrito un mes después de la tragedia. Sus palabras no dejan indiferente a nadie. Mi obra es un tributo, una conmemoración y una forma de recordar la tragedia. Un sitio que la gente puede contemplar para recordar a las personas afectadas, pero también una forma de mantener viva la investigación sobre lo que ocurrió hasta que los supervivientes y las víctimas reciban justicia. Una forma de decirles a los afectados por la tragedia que seguimos aquí, que no les olvidamos y que les escuchamos.

Esto es lo que se me viene a la mente cuando pienso en las palabras «Listen Better» (Escucha mejor). Tenemos que escuchar mejor lo que ocurre en el mundo, y más aún en estos tiempos convulsos y extraños. Tenemos que escuchar mejor lo que ocurre en el mundo, y más aún en estos tiempos convulsos y extraños. Tenemos que escucharnos mejor los unos a los otros para aprender y comprender las vidas distintas que vivimos cada uno. Lo que hace que el mundo sea un lugar interesante es la diversidad y la diferencia, también desde un punto de vista visual. Pensar en todo esto inspiró mi diseño del lienzo «Listen Better». En esta obra utilizo mi tipo de letra Vandal y la misma técnica de color que utilicé en el lienzo TWENTYFIRSTCENTURYCITY que David Cameron, el antiguo Primer Ministro del Reino Unido, regaló a Obama en su primera visita oficial a Washington en 2010. Para mí, es como si fuera un arcoíris de inclusión.

¿Qué influencia tiene la música en tu creatividad cuando trabajas?

Normalmente cuando estoy en mi estudio pinto en silencio porque me distraigo con mucha facilidad, pero cuando estoy preparándome para pintar o en casa, escucho música todo el tiempo. Me gustan las canciones románticas, las de corazones rotos. Escucho un montón de rap, me gusta cambiar, me gusta el indie rock. La verdad es que escucho música muy variada. El último concierto al que he ido ha sido uno de Dolly Parton.

Soy algo parecido a un artesano de las palabras, por eso las letras de las canciones tienen tanta influencia en lo que hago. Muchas veces veo cómo las letras de canciones se plasman en mi trabajo, o escucho algo en una canción que después represento de otra forma en una de mis obras. Siempre llevo conmigo un cuaderno o un bloc de dibujo, y no paro de escribir cosas en ellos. Tengo montones y montones de páginas con cosas de todo tipo repartidas en cuadernos por toda la casa. Algunas veces, mientras escucho música, se me ocurre algo, hago algún boceto, lo guardo y lo busco más tarde cuando reviso mis notas en busca de ideas.

Me encanta la forma en la que podemos jugar con el lenguaje. Una palabra fuera de contexto significa una cosa, pero cuando la pones en otro contexto, el sentido de esa palabra cambia por completo. Cuando pinto una pared, cada persona interpreta lo que he escrito de una forma distinta y nadie sabe cuál era mi intención real cuando la escribí.

Como artista, cuando trabajo expongo una parte de mí mismo, abro mi alma y la pongo al alcance de todos. Todo lo que hago es muy personal y muy importante para mí. Cuando expongo mi obra en una pared o la cuelgo en una galería, la gente viene, la compra, le gusta o la critica. Lo que hago es exponer mi corazón a la crítica, y escuchar música me ayuda a superar ese proceso. No hay ninguna canción ni ningún tipo de música concretos que me ayuden a ello, depende de cómo me levante ese día.

¿Y cómo te despiertas? ¿La música forma parte de tu rutina diaria?

Siempre que me despierto en casa tengo una canción en la cabeza y no tengo ni idea de dónde viene. Lo más seguro es que venga de un sueño que soy incapaz de recordar. La verdad es que no tienen mucho que ver las unas con las otras, desde David Grey y REM hasta Tupac y DMX, una combinación rarísima. Cuando recuerdo la canción, me la pongo en casa mientras me preparo para ir al estudio, a la calle o a una reunión. Normalmente así empiezo el día.

Es increíble la influencia que puede tener la música en tu día, ¿verdad? Tengo que decir que soy un poco rarito, y que ha habido épocas de mi vida en las que he escuchado en casa la misma canción repetida constantemente durante meses para superar algo. La verdad es que la música es muy terapéutica para mí y es capaz de cambiarme el humor.

La música me relaja, me tranquiliza, pero también me anima. ¿Sabías que Jim Morrison estudió cómo controlar a las masas? La música tiene mucho que ver con eso. Es lo que dice una de las mejores letras de todos los tiempos de una canción de NWA: «You are now about to witness the strength of street knowledge» (estás a punto de descubrir el poder de la sabiduría de la gente). Escuchas eso y piensas que lo ha clavado. O también «Seven Nation Army» de The White Stripes, que es un himno global, es un sentimiento colectivo.

¿Escuchas música también como una experiencia colectiva? Ya has comentado que te ayuda en tu labor creativa y en tu vida. Pero ¿sueles escuchar música con más gente?

Pues sí, la verdad es que escucho música un montón cuando me reúno con mis amigos para cenar o pasar el rato. Lo que hacemos es que cada uno vamos eligiendo una canción por turnos, al final la mezcla es divertidísima. Es como ese juego en el que dibujas algo en un papel y lo doblas, luego el siguiente dibuja algo más y lo vuelve a doblar… creo que se llama Cadáver exquisito. Nuestro juego con las canciones siempre me recuerda a ese de dibujos, ya que la canción que ponemos tiene algún tipo de conexión con la que ha sonado antes. La selección de las canciones cambia completamente en función de cuál es el punto de partida. Hace dos noches estuve con unos amigos y fue una mezcla de Drake, DJ Khaled, Big Daddy Kane y EPMD, nos dio por ahí. La semana que viene, si quedo con otra gente o incluso con los mismos, igual terminamos escuchando The Clash, The Sex Pistols y Joy Division. Intentamos evitar las discotecas a toda costa.

La verdad es que vivo en un sitio perfecto porque casi no tengo vecinos y podemos escuchar música hasta las cuatro de la mañana sin molestar a nadie. Me encanta poner «Dog Days Are Over» de Florence and The Machine a todo volumen.

¿De qué manera crees que la música transforma los momentos que vives en casa?

Además de tener una gran influencia en mi estado de ánimo, la verdad es que transforma las sensaciones que transmite mi casa, como que la hace estar más llena.

Soy una persona que presta mucha atención a lo visual, así que gran parte de mi concepción del mundo está relacionada con ello. Hace tiempo solía pintar con un amigo grafitero que también era músico. Un día hablando de música me dijo: «Componer música es como pintar grafitis. Primero empiezas con una estructura y luego la rellenas». Se refería a que pintar los bordes y luego rellenar el grafiti es similar a crear una estructura musical y crear capas de sonido en torno a ella. La verdad es que me dejó a cuadros y creo que es una analogía perfecta con la que comprender no solo el proceso de composición musical, sino también la forma en la que el sonido es capaz de llenar y cambiar las sensaciones que transmite un espacio.

Fotografía de Iris Duvekot

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