Jason Koenig ha estado muy ocupado dirigiendo vídeos musicales para Ed Sheeran y sus amigos Macklemore y Ryan Lewis, trabajos por los que ha recibido un Grammy y varios Video Music Award. Koenig vive en una pintoresca casa en Seattle, su ciudad natal, junto a su esposa Jenny y su gato Oliver.

Antes de dedicarte a los vídeos estuviste diez años trabajando como fotógrafo profesional. ¿Cuándo fue la primera vez que cogiste una cámara?
Fue en el instituto. La verdad es que me resultaba muy difícil encajar en mi cabeza todas las piezas que forman el puzle de la fotografía: la velocidad de apertura, la velocidad de obturación y la influencia que tienen entre sí. Pero cuando me lesioné el brazo jugando al béisbol durante mi último año empecé a hacer fotos a mis amigos durante los partidos. Ahí fue cuando algo hizo clic en mi cabeza y empecé a ser cada vez más bueno.

¿Y cómo todo esto te llevó a los vídeos musicales?
La mejor amiga de mi mujer me presentó a su hermano pequeño, un chico llamado Ryan Lewis, que iba a trabajar con Macklemore. Lo que en realidad quería era ganar puntos con mi esposa, que entonces era mi novia. Ryan quería grabar a todos los artistas de indie hip hop de Seattle, así que le ayudé con el papeleo de la licencia comercial y a ponerse en contacto con los artistas. Un día me dijo que iba a formar un grupo, y que si quería encargarme de la sesión de fotos de la portada del disco que iban a sacar. Cuando él y Macklemore empezaron a hacerse un nombre dentro de la escena local, me pidieron que me encargara del tema de los vídeos. Los primeros tenían un presupuesto raquítico, pero tuvieron un exitazo en la escena indie y se convirtieron en sus primeros grandes éxitos.

¿De qué modo trabajar en la música influye en la forma en la que escuchas música en casa?
La verdad es que la vida de un director de vídeos musicales es muy peculiar. Me tengo que sumergir en las canciones y escucharlas una y otra vez, día tras día, haga lo que haga. Lo bueno de Sonos es que, si estoy en el salón, puedo poner la canción. Si me pongo a preparar la comida en la cocina, puedo poner la canción. Si me pego una ducha, puedo poner la canción. Antes lo que hacía era usar el altavoz de mi móvil o el sonido de mi portátil, pero cuando escuchas música con altavoces de mala calidad te pierdes un montón de detalles.

¿Cómo te inspira la música en sí?
La música es gasolina para la creatividad. Las canciones son capaces de despertar emociones que inspiran el guion completo de un vídeo musical, pero para eso hace falta sumergirse en el sonido. Los detalles del tema son esenciales para empezar a construir la base del vídeo, por lo que es importante tener un buen sistema de sonido. Por ponerte un ejemplo, este verano grabamos el vídeo de «Marmalade», una canción de Macklemore en la que se escucha muy de fondo a un coro de niños cantando el estribillo. ¿Sabes lo que hicimos al final? Decidimos que el vídeo lo protagonizaran actores infantiles que representasen a Macklemore y Lil Yachty.

¿Qué música escuchas cuando no trabajas?
Pues soy de Seattle, así que los grandes himnos de la música alternativa de los 90 siguen siendo mi música favorita. Muchas veces, después de escuchar tantísimas veces una canción, acabamos tan hartos de ella que cuando llega la hora de editar el vídeo ponemos música completamente distinta. Este año lo que más ha sonado ha sido Childish Gambino y Chance the Rapper. Hay veces en las que la canción en la que estamos trabajando no tiene un matiz concreto, pero nos apetece que el vídeo lo tenga. Así que si queremos que un vídeo sea más divertido, metemos algo que tenga gracia durante el proceso de edición y la verdad es que siempre queda bien.

¿Tú y tu mujer escucháis música distinta en casa?
Lo cierto es que ella tiene mucho mejor gusto musical que yo. Me encanta que podamos poner cada uno nuestra música en habitaciones distintas. Aunque a veces nos picamos usando la app porque yo pongo algo y ella lo quita. Hoy tenía el sueño cambiado por un viaje en avión y me desperté a las cuatro de la mañana. Fui al baño y de repente mi Sonos empezó a reproducir «I Want It That Way». Se pilló un mosqueo que no veas porque la desperté.

¿Hay algo que escuches que te ayude a desconectar de tu trabajo?
Me gustan los podcasts y los audiolibros. Cuando montamos en casa nuestro sistema de sonido, eso fue lo que más me gustó de Sonos. Flipé cuando abrí la app y vi que podía escuchar la radio y los partidos de mi equipo. La verdad es que está genial. Muchas veces estoy editando y no puedo ver algo porque estoy trabajando con escenas o escribiendo un guion, pero lo puedo poner de fondo y seguir con mi trabajo. La integración es una maravilla porque intentar generar contenido continuamente acaba cansando. Cuando estamos en Seattle nos gusta estar en casa con nuestro gato. Cada uno tenemos nuestro pequeño mundo propio y la música nos ayuda a conectar toda la casa y pasar tiempo juntos.

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